25/02/2013 : 104º Aniversario

Toledo, 25 de febrero de 2013 - 10:30 - Capilla de San Pedro (Catedral de Toledo)

La imagen está tomada durante la celebración eucarística de esta mañana para conmemorar -como cada año desde hace 104 años- el aniversario del fallecimiento del cardenal Sancha y por cuarta vez el día de su memoria litúrgica aprobada tras la beatificación.

¡¡ SANTO SÚBITO !!

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Junto al deán de la Catedral Primada, don Juan Sánchez Rodríguez -que ha presidido la eucaristía- han concelebrado algunos sacerdotes vinculados a la causa : don Clemente Felipe Alcón (párroco de Valmojado), don Ignacio Orduña Puebla (párroco de Colmenar Viejo), don Francisco Javier Salazar Sanchís (fiscal general del Arzobispado) y don Tomás Ruiz Novés (canónigo de la Catedral).

También han asistido como cada año sus fieles devotos, procedentes de esta y otras localidades españolas como Burgos, Getafe y Madrid. Igualmente, ha acudido una representación de algunas comunidades religiosas fundadas por el beato como las Damas Catequistas y las Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha y dos familiares (Consuelo y Celia) de Quintana del Pidio.

Don Juan ha comenzado su homilía destacando que “estamos aquí porque Sancha es una figura atrayente” y ha subrayado "la gran calidad espiritual de este hombre de Dios", destacando en él "virtudes como su humildad, sencillez y gran amor a la Iglesia y a Pedro, esta última reflejada a lo largo de su ministerio y en su voluntad de ser enterrado mirando hacia la capilla de san Pedro en la Catedral”.

También llamó la atención en que "pocos obispos en el mundo han tenido el título de padre de los pobres", calificativo que se ganó popularmente porque "los abandonados y los desgraciados eran buscados por él, que murió de una neumonía tras haber estado repartiendo mantas y víveres por la ciudad, con su sotana sencilla, sin distinción".

Ha aprovechado sus palabras para recordar la actualidad del testimonio del Beato, ya que "estamos implicados en su espiritualidad, en su vida y en su amor. Tenemos que buscar nuestra santidad. Animaos a vivir en santidad. Seríamos unos pobres sacerdotes, religiosas o seglares si no tuviésemos el deseo de imitar a Sancha en esa sencillez de vida que tuvo".

Por último, no podía concluir sin aludir a su honda espiritualidad mariana porque "él quiso incluir el nombre de la Virgen en su nombre, por su gran amor a Ella", lo cual -como bien ha sentenciado en sus últimas palabras- "son detalles de almas muy sensibles".